Aunque tú y tu hermana vivan peleándose, los lazos que las unen tienen una influencia super positiva en tu desarrollo social y emocional.
Las hermanas son anti-depre
No importa qué edad tengan o cuantos años se lleven, varios estudios han comprobado que las hermanas nos dan muchos más ánimos que los hermanos. Las chicas somos cariñosas por naturaleza y expresamos nuestros sentimientos con mayor facilidad, lo que nos ayuda a luchar contra la depresión.
“Una vez llegué a mi casa de la escuela sintiéndome muy triste porque unas chicas se habían burlado de mí", cuenta Mariana, 10 años. “Mi hermana menor, Diana, se dio cuenta enseguida de que algo me pasaba y me dijo: "No importa lo que ellas piensen de ti, sólo importa lo que nosotras pensamos".
Tu hermana siempre te cuida
A pesar de las peleas ocasionales que puedan surgir entre ustedes, si alguien se mete con tu hermana ¡se las tendrá que ver contigo! “A veces, cuando mis amigas vienen a casa, me gustaría que mi hermana nos dejara tranquilas", cuenta Mariana, la hermana mayor. “Pero si mis amigas me dicen que Diana no puede jugar con nosotras, entonces soy yo la que no quiere jugar con ellas".
“En mi antigua escuela los chicos más grandes tenían la costumbre muy tonta de molestar a los del kinder durante el recreo", recuerda Gabriela, 14 años. “Todos los días, mi hermana me esperaba a la salida, así los demás chicos sabían que conmigo no se tenían que meter".
Tu hermana es una fuente de inspiración
Nuestros hermanos y hermanas, más que nuestros padres, nos inspiran confianza y nos ayudan a superar nuestros miedos. Como cuando Eva, 10 años, convenció a su hermana mayor, Marisol, 13 años, de que se subiera a una montaña rusa. O cuando Claudia, 9 años, alentó a su hermana de 11 años, Ana, a que saltara del trampolín más alto de la piscina.
Las hermanas son como nuestras animadoras privadas. A Claudia, la hermana mayor, la habían escogido en la clase de ballet para bailar un solo...pero al final, el recital se canceló. “Estabasuper desilusionada", nos cuenta. “Pero Ana me dijo: "Piensa que por lo menos te escogieron a ti" ¡Y tenía toda la razón!".
Soledad nos cuenta acerca de su hermana Mara, 16 años: "Mi hermana mayor es mi fuente de inspiración para mejorar mis calificaciones en la escuela. Es muy estudiosa”.
Tu hermana saca lo mejor de ti
Las riñas entre hermanos son algo normal y te enseñan a reconciliarte, mantener la calma y enfrentar situaciones difíciles. “No soporto cuando Mariana me mandonea", dice Diana, 7 años. “Pero siempre nos pedimos perdón y después de un rato nos olvidamos de por qué nos estábamos peleando".
Claro que a veces nos pueden parecer molestas, pero no hay nada como el cariño de una hermana. “Una vez, mi hermana se cayó por las escaleras", recuerda Mariana. “Mi mamá no estaba y Diana corrió hacia mí llorando y me dio un abrazo super fuerte. En ese momento me di cuenta de que haría cualquier cosa por ella".