Agarra tu bikini para derrochar físico en la playa con todos los prospectos que seguramente estarán al acecho, o ponte tu mejor repertorio para la disco… En fin, como no hay que lanzarse a la guerra sin fusil, ahí te van unos cuantos Tips para que disfrutes de tus atributos físicos con cualquier atuendo y en cualquier lugar… ¿Qué tal…?
EN LA DISCOTECA:
El chico que te gusta está justo frente a tu mesa, se ven mutuamente, pero ninguno de los dos da el primer paso y tú mueres por bailar con él. Míralo con toda la coquetería que derroche tu ser, a fin de que él vea que te interesa. Sin embargo, no lo veas de manera fija, que no crea que te mueres por él (aunque sí). OK, sigue valerosa, levántate a bailar con tus amigas (punchis, punchis, punchis), justo donde te pueda ver sin que parezcas stripper de conocido show para hombres.
EN LA PLAYA:
En la playa los tatuajes adheribles serán el pretexto. Compra dos, uno de diseño unisex y el otro como más te guste. Sólo pégate uno de los dos (procura que él vea cuando lo compres), después acércate y pregúntale si no le gustaría que le regalaras un tatuaje argumentando que no te gustó uno que compraste. Si acepta, ¡ya la hiciste! Paso N° 2: pónselo tú misma y de ahí en adelante: ¡lo que no se te va a despegar va a ser ese chico!
EN EL RESTAURANTE:
En el restaurante del hotel si lo ves evaluando el menú y tú estás cerca, aproxímate y sugiérele algún platillo (uno que ya hayas probado ¿eh? no vaya a ser que se indigeste el chico y luego te salga el tiro por la culata). Lo vas a derretir con tu inteligente iniciativa. ¡Bon apetite!
EN LA PISCINA:
La piscina puede ser un lugar muy cool y fresco para la conquista. Por qué junto con tus amigas no se organizan un partido de voleibol e invitas al chico en cuestión y a otros con los que él esté. Si él está simplemente tomando el sol junto a la piscina, mándale con el mesero un coco o una bebida refrescante. ¡Te juro que a ese coco nadie le teme!