Si a tu novio no le gusta usar condón, y de pronto te comienza a pedir que comiencen a tener relaciones sin él, tienes que estar segura e informada de todos los contras y los pros que puedan haber. Antes que nada tienes que saber, el por qué a tu novio no le gusta usarlo, si es que se siente incómodo utilizándolo o le lastima o más bien si es sólo una cuestión de gusto personal.
Si es el caso de sentirse incómodo o lastimado, es bueno que sepas que así como el cuerpo de las mujeres es distinto entre una y otra, el de los hombres también y que existen varios tipos de condones para todo tipo de hombres. El punto aquí es que juntos tienen que descubrir cuál es ese tipo de condón que más se acopla a los dos y asunto resuelto.
También existen casos de chicos que por alguna cuestión mucho más personal sienten que “el condón no es para ellos”, bueno, aquí tu debes valorar lo que él te dice y pensar cuál es su significado para ti. Si crees que lo que él te dice tiene sentido, entonces tienes que pensar en protegerte tú. Que él no use condón no significa que tengan que tener relaciones sin protección, existen varios métodos que puedes utilizar por ejemplo, el condón femenino o diafragma.
También puedes consultar a tu ginecólogo para que te diga cual sería el método más adecuado para tu caso. Sin embargo, piensa siempre en protegerte contra las enfermedades de transmisión sexual y si planean cambiar de método sería bueno que vayan primero a revisar (pueden hacerse unos estudios) que ninguno de los dos esté enfermo, entonces ya puedes hablar con tu ginecólogo y pensar en las pastillas u otras opciones.
En cualquiera de los dos casos, tú tienes que sentirte segura, y tener muy en cuenta que la elección de algún método anticonceptivo dentro de la pareja es una decisión de dos y que hablarlo y exponer los puntos de ambas partes es como se llega a la mejor decisión. Sólo que recuerda que tu cuerpo y tus sentimientos son lo más importante y que ellos tienen que estar siempre en primer plano.
Habla con tu novio y explícale lo que piensas y lo que sientes, anímalo a él para que también te platique lo que piensa. No hay mejor ayuda para estos problemas que la comunicación.