El virus del papiloma humano (VPH), es una numerosa familia de virus que afectan la piel, causando por lo general el crecimiento irregular de verrugas o papilomas, que son tumores benignos (no cancerosos) de la piel y mucosas.
La infección por este virus es una de las enfermedades de transmisión sexual más comunes. Aproximadamente 30 tipos de VPH pueden pasarse de una persona a otra por medio de contacto sexual y producir verrugas en los genitales, en el ano o cerca de ellos, también se ha observado contaminación por compartir lencería, sabanas, toallas, ropa interior, trajes de baños e instrumentos ginecológicos mal esterilizados.
Las verrugas genitales aparecen varias semanas después del contacto sexual con una persona que tenga infección por VPH, pero es posible que se lleven meses o años en aparecer.
En la mujer los condilomas se desarrollan en los labios de la vulva, vagina, cuello de la matriz o cerca del ano. En el hombre aparecen en el pene, escroto y en las cercanías del ano si tiene relaciones homosexuales.
Tratamiento
En la actualidad no existe una cura médica para eliminar una infección de VPH, pero existen varios métodos para eliminar las lesiones tales como:
- La criocirugía que consiste en el congelamiento para destruir el tejido.
- Tratamiento láser que consiste en una cirugía con una luz de alta densidad.
- El ASA LEEP cirugía con electro resección y electro coagulación.
- También existen sustancias químicas las cuales pueden destruir las verrugas genitales externas cuando se aplican directamente sobre ellas.
Todas las opciones anteriormente mencionadas pueden aplicarse de acuerdo a la localización y el tamaño de la lesión decidida conjuntamente con su ginecólogo.
Evitar comportamiento tales como empezar las relaciones a temprana edad o tener muchos compañeros sexuales.
Riesgo de cáncer
El VPH es conocido en la actualidad como la causa principal de cáncer de cuello uterino. Los estudios sugieren que también pueden tener un papel importante en el origen de los cáncer de ano, de vulva, vagina y pene, y algunos cáncer de la parte central de la garganta que incluye el paladar blando, la base de la lengua y las amígdalas.
La evaluación periódica con el ginecólogo es importante con el fin de realizar un diagnóstico temprano de esta infección y evitar que alteraciones leves se conviertan en más graves o en cáncer cervical.
Recomendaciones
Exigir a su ginecólogo realizar colposcopia (examen del cuello uterino con un lente especial).