Durante la pubertad, las glándulas sebáceas de tu piel se activan y producen un exceso de una sustancia oleosa llamada sebo. Durante este tiempo, el cuidado de la piel es muy importante para prevenir el acné.
Acné, ¿qué es?
El acné (“granos”) es algo natural. Comienza cuando los poros de la piel se taponan por células muertas y sebo, lo que bloquea o hace más lenta la salida del sebo a la superficie de la piel. A continuación, se pueden desarrollar bacterias en el poro taponado y se origina el grano.
Los médicos describen el acné como:
Leve:
Unos pocos granos en la cara, espalda o pecho. La mayoría de los adolescentes experimentan, por lo general, este tipo de acné. Se puede tratar con productos comprados en un supermercado o en una farmacia.
Moderado:
Alrededor de 20 a 60 granos pequeños o medianos en la cara, espalda o pecho. El médico de familia lo puede tratar.
Extenso:
Este tipo de acné es raro y puede ser tratado por un médico de familia o por un especialista (dermatólogo).
Consejos y trucos para cuidar tu piel
- Ayuda a prevenir el acné creando un hábito de limpieza dos veces al día con un medicamento antiacné o con un limpiador.
- No dudes en pedir ayuda.
- Cuida tu salud y tu bienestar en general.
- No te aprietes, escarbes, ni estrujes los granos. Esto puede empeorarlos y dejar una cicatriz.
- Ten paciencia. No esperes que el acné desaparezca de la noche a la mañana.
¡No te preocupes!
El 90% de los jóvenes sufren de acné en algún momento. Todos los cambios que suceden en tu cuerpo son completamente naturales, y no debes preocuparte por ello.