En el mundo, el hombre y la mujer pueden tener un color de piel que va desde un blanco rosáceo hasta tener un tono de piel que es casi negro. En realidad, el color de piel de cada uno de todos los que conformamos la especie humana está determinado por la presencia de un pigmento llamado “melanina” que portan nuestros genes. La melanina es la responsable de ponerle el color a nuestra piel.
Hay dos tipos de melanina: la feomelanina determina un color de piel amarillo, mientras que la eumelanina determina un color marrón oscuro hasta casi llegar al negro. De hecho, a figuras del espectáculo como a Michael Jackson le tocó de nacimiento una gran sobredosis de esta última y como no estuvo muy de acuerdo ya todos conocemos cuál fue su final...
En realidad, no importa si tienes la piel muy clara o muy oscura. A ambos tonos de piel se les debe tener los mismos cuidados y respetar por igual. Por ello, los médicos recomiendan no exponer tu piel al sol (casi nunca), y si lo haces, usar protector solar de 30 (SPF) para arriba.
TIPS
- La exposición al sol puede ocasionarte una enfermedad de piel a largo plazo o mayor riesgo de desarrollar melanoma (cáncer en la piel).
- Los dermatólogos señalan que al bañarte, entre más fuerte te frotes “para quitarte la mugre” más se pigmenta tu piel, es decir se vuelve más morena.
- Usar diariamente crema para mantener en equilibrio el PH de la piel, tomar agua diariamente y bañarse con jabón neutro.
Elije los colores de ropa que a ti más te gusten. Muchas veces dicen que “ese color” no te queda por tu tono de piel, pero en realidad todo es cuestión de actitud. ¡ Lleva ese color de ropa sobre tu tono de piel como sólo tú lo sabes hacer!