Si te tienen que operar y lo único que has hecho es idear estrategias para salir corriendo del quirófano… Este artículo es para ti. ¡Tranquila!, respira profundo y aprende junto a BeingGirl como manejar la ansiedad ante una inminente intervención.
Una operación puede asustar un poco y siempre nos vamos a sentir ansiosos ante la llegada del día cumbre. Para lograr que esto sea menos estresante te damos unos tips que te ayudarán a sentirte más tranquila y relajada:
- Informa a tu médico: para lograr resultados eficientes en la operación debes informar a tu médico con semanas de antelación si estás tomando algún medicamento, así sea natural. Igualmente debes hacerle saber si has sufrido de alguna enfermedad; cuáles son tus actividades diarias; que te gusta hacer, etc. Mientras más te conozca tú médico, más acertados serán sus consejos.
- Aclara todas tus inquietudes: formúlale la mayor cantidad de preguntas posibles tanto al cirujano, como al anestesista. Ellos responderán tus preguntas sobre la intervención, tu recuperación, y las huellas que pueden quedar en tu piel.
- Sigue las instrucciones al pie de la letra: el médico seguramente te dará instrucciones de cosas que debes hacer y que no debes hacer, antes y después de la operación. Es vital hacer caso de sus recomendaciones puesto que esto puede marcar la diferencia en la aparición de complicaciones postoperatorias.
- Entra en la onda de la relajación: si te sientes nerviosa, haz respiraciones lentas y concéntrate en un punto de la habitación trayendo a tu mente sólo pensamientos positivos como el chico que te gusta o tu lugar favorito.
- Toma tus previsiones: si la fecha de la operación coincide con tus actividades escolares habla con los profesores para evitarte preocupaciones al momento de la recuperación. Igualmente habla con tus compañeros y pídeles que te presten sus apuntes para hacerles una copia. Trata de dedicar tu recuperación a descansar placidamente sin pensar en nada.
- Cuéntale a tus amigas: nada mejor que posterior a la intervención todas tus amigas se dediquen a consentirte y malcriarte junto a tu familia. Ellas también pueden compartir contigo sus experiencias quirúrgicas.
- Empaca la diversión: llévate todos tus entretenimientos al hospital, en recuperación puedes escuchar tus CDS favoritos, leer tus libros o revistas favoritas, escribir en tu diario, navegar en la Web si tienen wireless, etc.
Fuera los malos hábitos: fumar no es buena idea nunca, pero es súper nocivo luego de una operación, puesto que el cuerpo está en pleno proceso de recuperación.