Hay una vieja canción llamada, “No llores a gritos”, ¡va!, “Solo mantenlo dentro de ti. Aprende a esconder tus sentimientos.”
Eso es un consejo tonto. Sabías que por no expresar tus emociones y sentimientos podrías enfermarte física y mentalmente. Todos sabemos que los enojos pueden contribuir a los dolores de cabeza y hasta la depresión.
Los sentimientos son emociones. Ellos son reacciones a ciertos tipos de incidentes. Ser capaz de identificar tus emociones es una parte importante de tu autodescubrimiento. Mientras más clara puedas estar con respecto a lo que estás sintiendo y el porqué, estarás más saludable física y mentalmente.
Existen grandes emociones que provienen de muchas otras, como el amor, el odio y el temor. Del amor viene la alegría, felicidad, gratitud y optimismo; del odio viene el aborrecimiento, resentimientos, y baja autoestima; y del temor viene la ansiedad y los celos.
A todos nos gustan las “emociones felices”, y a muchas personas no les gusta estar en medio del temor, la ansiedad, la desilusión y la lástima, sencillamente porque no les gusta vivir así, muchas veces, esas sensaciones son obviadas o negadas por nosotros mismos.
Hay personas quienes evitan las emociones incómodas de diferentes maneras: probando sustancias alcohólicas, drogas, cigarrillos, e incluso, comiendo mucho. Quizás un ejemplo muy real para ti puede ser, que hayas visto a un familiar o pariente cercano a tu familia beber cuando está enfadado, o que hayas visto a un amigo con lágrimas en sus ojos de tanto insistir -“estoy bien, en serio”-, cuando en realidad sabes que está en graves problemas.
Solo hay una manera de conseguir el otro lado de los sentimientos para conocerlos mejor, y esa es: analizarlos bien mientras los sientas.
Pasos para tratar los sentimientos:
Identificar:
¿Qué estás sintiendo actualmente? A veces el enojo es la decepción disfrazada, se siente mejor si gritas y reclamas algo que no te agrada, que quedarte callada y sentirte vulnerable cuando estás herida. Debes descubrir cuál es la raíz de tus sentimientos.
Aclarar:
¿Qué tienes en tus sentimientos? Si odias a tu profesor de matemáticas porque te reprobó en el examen, tal vez el trasfondo de eso sea el temor al fracaso. Todos sufrimos a veces crisis nerviosas cuando alguien nos hace enfadar, o porque nos diéramos cuenta muy tarde que un buen amigo de la escuela nos traicionó en clases.
Habla sobre lo que te ocurre:
Seguro funciona. Si estás enfadada por algo que dijo o hizo una amiga, y aun no le has dicho nada para solucionarlo, te asombrará saber cuánto ayuda hablar. Puedes empezar por decir esto: “Estoy muy enfadada contigo porque…”; y si eres muy valiente, podrías decirle: “Heriste mis sentimientos a causa de…”.
No agredas:
Actuar violentamente hacia otras personas tampoco es la solución; es decir, si estás molesta con tu novio por algo que te hizo, no deberías caerle encima como una leona para rasgarle su chaqueta de cuero y hacerla trizas. Recuerda que siempre tienes el control de tus sentimientos, así que puedes controlar tus acciones también.
Conoce qué estás sintiendo:
Los sentimientos vienen como las olas. ¿Sabes que a veces puedes sentirte un poco triste antes de la llegada de tu período?, pero no te preocupes, eso se debe al SPM y pronto pasará. Los adolescentes experimentan todos los tipos de sentimientos y cambios de humor, porque todo gira en torno a sus hormonas. No te alarmes, es solo una etapa de la juventud que pasa con el tiempo.
Así que si aprendes a conocer tus sentimientos, ellos te ayudarán a conocerte mejor.