El mismo dolor menstrual generalmente ocurre por dos razones: una de ellas es la contracción del útero y la otra es la inflamación del peritoneo, la membrana que está pegada a la pared abdominal.
Cuando estás con la menstruación, tu organismo libera una hormona llamada prostaglandina, responsable por la contracción del útero y por la liberación del endometrio, la mucosa interna que deviene en flujo menstrual. Debido a que el peritoneo es sensible a la sangre, se inflama cuando la mujer se indispone.
Sea por una razón o por la otra, los resultados del período son los que todas conocemos bien: ese dolor menstrual molesto, que en algunas mujeres puede causar diarreas, vómitos, jaqueca y vértigo. Lo bueno es que existen algunas terapias que pueden ayudarte a minimizar sus efectos. Toma nota.
Una alternativa natural y económica es hacer un baño de pies como los de la época de tu abuela. Esta opción que reúne dos técnicas en una: la aromaterapia y la reflexología, es bastante sencilla de poner en práctica. Primero debes llenar un recipiente con agua caliente (alrededor de los 40º), ponerle 30 gotas de aceite esencial de lavanda, y agregarle algunas bolitas de vidrio. Realizada la mezcla, sumerge los pies durante más o menos 20 minutos mientras los masajeas con las bolitas. Después sólo tienes que secarlos, vestir medias y reposar.
También existen otras opciones naturales y caseras, como tomar una taza caliente de té común, de manzanilla o menta; aplicar una bolsa de agua caliente en el abdomen o en la espalda; pegarse una ducha caliente y hacer masajitos con aceite de almendras en el vientre; reposar y hacer actividades físicas light como estiramiento, yoga o caminata. Los ejercicios pueden aumentar el flujo de la sangre y minimizar el dolor pélvico.
Si ninguna de estas opciones te ayudar a calmar el dolor menstrual, lo mejor es que consultes a tu medico para que él te indique alguna pastilla o tratamiento especial.