Cuando uno es niño todo es mucho más fácil, hasta el día de las madres. ¡Claro!, el regalo lo escogían tus maestras, tú no pagabas nada y no importaba que tan feo quedara lo que te pusieron a hacer, para tu mamá siempre era el mejor de los regalos. Cuando uno crece, la cosa se complica. Quizá algunas de estás ideas te sirvan de inspiración.
Creo que el mejor regalo de día de las madres es querer y consentir a tu mamá todo el año. Pero claro eso no se puede envolver. El punto de los regalos es cumplir deseos, los que logran cumplir un sueño son aquellos que prevalecen por siempre. ¿Qué desea tu mamá?, ¿qué es aquello de lo que siempre habla?, teniendo estás preguntas de referencia ya sabemos hacia dónde encaminarnos.
El chiste es tener imaginación, entonces de pronto no te paralices si el sueño de tu mamá es ir a París, con un poco de inventiva e improvisación puedes hacerlo. Puedes cocinar una comida completamente francesa, acondicionas el patio de tu casa como si fuera una verdadera terraza parisina y disfrazas a tu hermano de mesero, le enseñas un par de palabras en francés y dibujas una enorme torre Eiffel como fondo. ¡Y listo, deseo cumplido!
También es buena idea ponerte de acuerdo con tus hermanos y tu papá, ayuda tener varias mentes trabajando en el mismo proyecto. Entre todos pueden organizar un viaje al lugar preferido de mamá. Debes de tomar en cuenta que no necesariamente tienes que hacer algo el día específico, puedes programar alguna actividad ya sea antes o después y entregarle una nota que diga "Vale por el mejor regalo del día de las madres."
Algo que aman las mamás, por lo menos la mía, es no tener absolutamente nada que hacer con respecto a las tareas de la casa. Sorpréndela con una limpieza masiva, ropa limpia, platos lavados, casa reluciente, comida en la mesa, todo sin que ella tenga que levantar ni un solo dedo.
Aunque ya no estamos en el jardín de niños, las cosas hechas por ti misma siguen teniendo efecto. El álbum de fotos, la manta tejida, una rica cena, siempre son un buen detalle. Recuerda es sólo cuestión de tener imaginación.