Durante las relaciones sexuales, el cuerpo exhala feromonas. Estas sustancias son fuentes biológicas de atracción, son olores naturales y no son desagradables, todo lo contrario, colaboran con la excitación sexual.
Sin embargo los feos olores de quienes tienen una mala higiene personal pueden perjudicar la situación. La razón es que sin la higiene básica, la pareja puede asociar la intimidad con los malos olores y adquirir rechazo a los momentos íntimos.
Los órganos genitales de hombres y mujeres tienen secreciones propias, que asociadas con otros factores pueden generar olores fuertes y desagradables. De ahí viene la importancia de evitar la ropa íntima fabricada con telas sintéticas porque favorece la transpiración de la zona.
El contacto con la orina y las bacterias fecales que permanecen en la zona también provocan olores feos, por eso es importante ducharse todos los días y limpiar los genitales con jabón. Es recomendable que uses ropa de algodón y ventilada (las faldas son esenciales) y acordarte de cambiar las toallitas o tampones con bastante frecuencia durante tu período.
Antes de tener relaciones es importante lavarte las manos para evitar contaminar a tu pareja con hongos y bacterias. Por la misma razón es importante ducharte después del sexo.
Por eso, una higiene correcta es súper importante y nunca olvides que también es súper necesario protegerte de las enfermedades y de un embarazo así que nunca olvides el preservativo.