El sudor es un líquido compuesto por agua, sales minerales y toxinas. Está producido por las glándulas sudoríparas, que se encuentran situadas en el tejido subcutáneo, por debajo de la dermis. La sudoración es un fenómeno fisiológico destinado a mantener estable la temperatura corporal.
Mediante la evaporación del sudor se consume el calor sobrante del cuerpo. También, al estar compuesto de toxinas, sirve para la eliminación de sustancias nocivas para la salud. La secreción del sudor se produce a raíz del aumento de temperatura causado por el ejercicio, miedo, dolor, nervios, etc.
El hombre posee 2.000.000 de glándulas sudoríparas que se mezclan con agua fría y alimentan a las bacterias produciendo olor. El sudor en sí mismo realmente no huele, el olor es causado por las bacterias que se alojan en la piel y que liberan productos químicos que huelen de forma desagradable. En la pubertad, las glándulas sudoríparas se vuelven más activas y afectan marcadamente el área de las axilas, pies y genitales.
El mejor modo de combatir el olor corporal es bañarse todos los días, usando jabón y agua caliente. Esto ayuda a eliminar las bacterias que contribuyen a la aparición de los olores. El uso de ropa limpia, calcetines (medias), y ropa interior cada día, también ayuda a sentirse limpio. Si sudas mucho, las camisas, camisetas, calcetines y la ropa interior hecha del algodón ayudan a absorber el sudor eficientemente.
De esta misma forma, es de vital importancia el uso de un desodorante o antitranspirante. Existen muchos productos en el mercado, pero te recomendamos la línea de antitranspirantes y desodorantes Secrets con fórmula de “pH balanceado” que te mantiene seca y segura durante todo el día. Estos están disponibles en cualquier droguería (farmacia) o supermercado.