La solución para ti es una técnica buenísima que aunque no los elimina, sí los oculta y los hace lucir muy naturales, porque en realidad los decolora. Pueden llegar a verse dorados o casi blancos, todo depende del producto que uses y de la cantidad de tiempo que lo dejes actuar en tu piel.
Dos formas de aclararlos
La primera consiste en aplicar agua oxigenada (consigue de 10 volúmenes) en las zonas del cuerpo que quieras, evitando las áreas sensibles del cuerpo como los ojos, la boca y los genitales. Después, tienes que quedarte en el sol unos minutos hasta que veas que los vellos empiezan a cambiar de color.
Cuando hayas notado que ya hizo efecto, debes lavarte con agua y jabón la zona donde lo aplicaste, procurando no tallarte, para evitar irritaciones. Es importante que no te dejes mucho tiempo el agua oxigenada, porque puede quemar levemente la piel.
A veces esta técnica, no aclara por completo los vellitos, pero existe una segunda opción que es mucho más rápida y efectiva:
Consigue el producto especial para la decoloración del vello (puedes elegir la marca que más te convenza). Normalmente, el producto incluye dos substancias que tendrás que mezclar hasta hacer una pasta, y ya que la tengas lista, te la tienes que aplicar en las zonas del cuerpo en las que quieres aclararte los vellos (evitando las áreas sensibles).
Te recomiendo que consigas algún bote de plástico especial para la mezcla, porque si cae en tu ropa, el tapete, la toalla o en cualquier otro tipo de tela, también se decolorará y quedará una mancha más clara.
Con esta técnica, no es necesario ni recomendable exponerte al sol, simplemente tienes que esperar a que se seque la pasta para que te la puedas quitar. Las instrucciones del producto te indicarán el tiempo que debes dejártela en la piel (casi siempre es entre 5 y 15 minutos). Lo ideal es tener a la mano un reloj para que no te pases del tiempo necesario.
Finalmente, tienes que lavarte la zona con agua tibia y un poco de jabón hasta que te hayas quitado la mezcla por completo. No te talles a la hora de lavar y secar la piel. ¡Te aseguro que quedarás feliz con los resultados!
Comezón y ardor
Si sientes mucha comezón, no te asustes, es normal, y pasará rápidamente en cuanto te laves, pero si te arde, lo mejor es no esperar ni un minuto y quitarte inmediatamente la mezcla.
La piel es un órgano muy sensible, así que tienes que cuidarla. Te recomiendo que aprendas a usar muy bien estos métodos, y si tienes alguna duda le preguntes a tu mamá.