Así que has decidido ser más activa... Durante la primera semana del plan todo va bien: sacas tus zapatos deportivos (y esta vez en verdad los usas para hacer deporte) y te sientes más fuerte, con más energía y más despierta. ¡Has comenzado de maravilla!
Luego viene la segunda semana: empiezas a aburrirte y para el fin de la semana, retomas los viejos hábitos. ¿Te suena familiar?
Así es cómo se hace para llegar hasta la tercera semana y más:
Proponte metas realistas
Intentar tener el cuerpo de una supermodelo es una receta para el fracaso. Sólo el 2% de todas las mujeres tienen la complexión delgada y la altura de las modelos. El 98% restante tenemos un físico pequeño, curvilíneo o rellenito que es igual de bello. En lugar de intentar alcanzar lo imposible, proponte metas como poder correr durante media hora sin parar.
Ejercítate temprano
Los estudios demuestran que las personas que comienzan el día haciendo ejercicios tienen más probabilidades de seguir la rutina. ¿Por qué? Porque a las siete y media de la mañana es muy poco probable que surjan invitaciones para ir al cine o reuniones escolares. Levántate media hora antes para hacer algunos estiramientos de yoga antes de ir a la escuela.
Busca una compañera de ejercicios
Hacer ejercicios con una amiga es una de las mejores maneras para tener constancia. Podrías encontrarte con tu mejor amiga en la pista de patinaje todos los jueves por la noche o caminar juntas después de la escuela en lugar de tomar el autobús. ¡Anímense una a la otra!
Varía tu rutina
Salir a correr por el mismo camino día tras día puede ser aburrido. Entonces, elige otras formas de actividad como andar en bicicleta por el vecindario o bailar tus canciones favoritas en el dormitorio.
Ejercicios puertas adentro
Si hace un poco de frío, lo más fácil es acurrucarse en el sillón. Una de las maneras para combatir la depresión de la rutina de ejercicios en invierno es hacerlos dentro de casa. Piensa en invertir en algunos DVD de ejercicios o jugar los videojuegos de deportes de Wii para perfeccionar tu salto de ski o hacer el hula-hula virtual.
Mira televisión, pero ¡activamente!
Mientras miras tus series favoritas, marcha en el mismo lugar, haz flexiones de piernas, ejercicios para fortalecer los tríceps con una silla o levanta pesas manuales livianas. Durante las pausas comerciales, haz sentadillas o flexiones de brazos. Durante la hora completa que dura el programa de televisión, tienes casi veinte minutos de comerciales para hacer el trabajo.