Durante la pubertad, tu cuerpo se empieza a preparar para que puedas embarazarte, es decir, se inician todos los procesos hormonales para que seas fértil. Es muy importante que sepas cómo trabaja el sistema reproductor, aunque aún no vayas a ser mamá.
En el proceso de reproducción humana intervienen los dos sexos: masculino y femenino. Por ende los expertos señalan que este es un proceso de tipo sexual.
La Fertilización
La fecundación se lleva a cabo dentro del cuerpo de la mujer. El pene del hombre penetra a través de la vagina de la mujer, donde deposita semen, que es la sustancia blanca que contiene los espermatozoides. Éstos se trasladan hacia el útero y luego hacia las trompas de Falopio donde uno de los espermatozoides se unirá al óvulo.
De los millones de espermatozoides que salen del pene, sólo uno conseguirá introducirse en el óvulo. Cuando el espermatozoide y el óvulo se unen, forman una célula. El momento en que se unen se llama fertilización. La fertilización tiene lugar, normalmente, en las trompas de Falopio.
La Segmentación
Durante el viaje de la trompa de Falopio al útero, la célula empieza a dividirse. Primero forma dos células idénticas unidas. Estas dos células se dividen y forman cuatro células unidas; las cuatro células se dividen para formar ocho y así sucesivamente.
Esta rápida división celular que convierte un óvulo fecundado o zigoto en una esfera de células se llama segmentación.
¿Y después qué?
Durante este viaje, se sigue desarrollando. Cuando el óvulo alcanza el útero, se adhiere al recubrimiento uterino (denominado endometrio). Entonces, el endometrio no se libera del cuerpo y la mujer no tiene su período menstrual. Éste es el motivo por el que saltarse un período o retrasarse puede significar que la mujer ha quedado embarazada.
El óvulo fertilizado se fija al endometrio y se desarrolla hasta formar un embrión (el nombre que se da al óvulo recién fertilizado). Tras 7 semanas de desarrollo, el embrión se convierte en un feto.
Un embarazo normal dura unas 38 semanas (aproximadamente 9 meses) a partir de la fecundación. Durante este tiempo, a medida que el feto se desarrolla, el útero crece también.
Al bebé que todavía no nace se le denomina embrión durante los dos primeros meses de su desarrollo, y después, feto hasta que nace. Primero se le desarrollan el corazón y el cerebro, después la cabeza, el cuerpo, los brazos y las piernas, y empiezan a formarse los pies y los deditos.
En el momento del parto, los fuertes músculos del útero, los que rodean a la vagina y al perineo, y el propio perineo, empujan al bebé a través del cuello del útero y la vagina, hacia el exterior del cuerpo de la mujer.