Comer obviamente es súper importante y vital para estar saludables, pero así como no comer (anorexia), comer en exceso también es un problema de salud, es un desorden alimenticio.
Si tienes la ligera sospecha de que podrías ser una comedora compulsiva, aquí te decimos las señales o indicadores más comunes que te ayudarán a saber si tienes un desorden alimenticio:
¿Comes cuando no tienes hambre? ¿Te has atascado de comida sin razón alguna?¿Tienes sentimientos de culpa después de haber comido en exceso? ¿Planeas en secreto comer en exceso? ¿Estás muy pendiente de la comida y casi todo el día piensas en comer?
Si respondiste que sí, tienes un desorden alimenticio que podría complicarse haciendo que cambies no sólo tus costumbres en la forma de comer sino también en la forma de llevarte con los demás como el aislamiento.
Lo que realmente pasa es que no estás comiendo por hambre, sino por un problema emocional que no has resuelto que te hace sentir una ansiedad y un necesidad muy grande que acabas comiéndote todo el refrigerador.
¿Qué me está pasando?
Esto pasa porque tal vez experimentaste alguna pérdida, una situación difícil o tienes algún problema que estás tratando de evitar y de evadir al máximo con la comida, así que piensa si estás queriendo llenar un vacío interno.
Te recomendamos hablarlo con un psicólogo y también con un nutriólogo para que te ayuden a controlarlo a tiempo, porque este problema no sólo puede causarte problemas emocionales o sociales sino también físicos, como la diabetes y los problemas arteriales, así que lo mejor que puedes hacer es afrontar tus problemas... ¡Ánimo!