Una forma de participar en tu propia salud es realizar un examen de mamas mensual. A pesar de que el doctor te realizará un examen completo de mamas en tu visita anual, hacer un examen tú misma todos los meses hará que estés informada de cualquier cambio que se produzca en tus mamas. Es recomendable que las chicas que están al final de su adolescencia o alrededor de los 20 años comiencen a examinar sus mamas una vez al mes.
El objetivo de este examen es buscar nódulos que podrían ser cancerígenos. ¡Pero no te asustes! Esto suena mucho más temible de lo que es en realidad, porque está demostrado que la mayoría de los nódulos que se encuentran en las mamas no son cancerígenos. El cáncer de mama es realmente muy poco habitual en adolescentes y mujeres en los veinte años, así que ahora mismo tú tienes un riesgo bajísimo.
“¿Por qué debo hacer un examen de mamas?”
En primer lugar, al convertirlo en un hábito conocerás tus mamas mejor que nadie. Si algo extraño aparece, tú lo sabrás inmediatamente.
Muchas adolescentes y mujeres tienen miedo de examinar sus mamas porque temen encontrar algo o porque no comprenden para qué están haciéndolo. Pero si sabes qué estas buscando y comprendes la importancia de los motivos que te llevan a hacerlo, el examen será más fácil.
“¿Cuándo debo hacerlo?”
El autoexamen mensual debe realizarse después de tu periodo porque las mamas están menos sensibles e hinchadas. Después de unos meses, te habrás convertido en una experta en tus mamas. Es muy buena idea aprender a hacer el autoexamen con tu médico para asegurarte de que lo estás haciendo bien. Y recuerda, si encuentras un bulto o algo anormal, no esperes. Consulta a tu doctor inmediatamente.
Pasos para el autoexamen de mamas
PASO 1: Observación
Enciende una luz brillante. Desnúdate de cintura para arriba y frente a un espejo, observa atentamente tus senos. ¿Notas algo que haya cambiado, como pliegues o alteraciones en los pezones, áreas con hoyuelos o erupciones en la piel?
A continuación, pon las manos en tus caderas y haz fuerza con los brazos mientras sacas pecho. ¿Ves algo raro? Las mamas deben tener el mismo aspecto sin hoyuelos ni arrugas.
Aprieta suavemente los pezones para comprobar si hay salida de líquido. Un líquido claro es normal. Si el líquido está mezclado con sangre, ponte en contacto con tu doctor.
PASO 2: Pon los dedos en movimiento
Acuéstate de espaldas con una almohada debajo del hombro izquierdo y pon el brazo izquierdo bajo la cabeza. Imagina que tu mama es la esfera de un reloj, con círculos dibujados en ella, uno dentro de otro (como una especie de espiral o como los anillos de Saturno).
Con la mano DERECHA comienza el examen en la posición de las 12 horas del reloj, en el "anillo"; más exterior (el más grande) de tu mama. "Pon a andar" tus dedos, en el sentido de las agujas del reloj, da la vuelta completa por el círculo más exterior hasta que regreses a la parte superior. Ahora mueve tus dedos aproximadamente a unos 3 centímetros del pezón y haz lo mismo alrededor del siguiente "anillo" más pequeño.
Continúa de esta forma hasta que hayas examinado todo el tejido de la mama y también el área del pezón. No olvides inspeccionar un poco más haciendo círculos más suaves debajo de la axila, porque el tejido de la mama se extiende por encima y por debajo de la axila. Además, si tienes senos más grandes, tienes que utilizar una presión ligera y fuerte a la vez durante el examen para asegurarte de que inspeccionas todo el tejido de la mama.
PASO 3: Cambia de lado
Ahora cambia de lado. Pon la almohada debajo de tu hombro derecho, pon la mano derecha debajo de la cabeza y empieza a palpar la mama derecha con los dedos de la mano izquierda.
¡Has terminado!
¡Esto es todo! Con estos sencillos pasos ya has terminado. Tus autoexámenes serán reforzados con los exámenes que te hará tu doctor cada año en la consulta. Mientras tanto, habla con tu doctor de cualquier cambio que aparezca en tus mamas o cualquier preocupación que tengas, para que pueda realizar un seguimiento con pruebas más detalladas.