Muchas veces nos sentimos tristes y deprimidos por diversas circunstancias de nuestro entorno. Las presiones escolares, nuestro grupo de amigos y nuestras relaciones familiares pueden ocasionarnos estados de ansiedad que son difíciles de controlar. Lo importante es saber que en la vida todo pasa y que después de la tormenta el sol volverá a brillar para iluminar nuestra cara.
Cuando sentimientos que la tristeza y la desesperanza no desaparecen, sino por el contrario comienzan a afectar diferentes aspectos de nuestras vidas, debemos tomar medidas drásticas para evitar que una forma seria de depresión nos haga pensar en algo que está lejos de ser la solución.
Si tienes una amiga que tiene un problema y te ha comentado que no quiere seguir viviendo, no esperes a que desaparezca solo, tómala en serio y evalúa diversos signos de alerta que puede estar transmitiéndote:
- No habla con su familia y cada vez se aísla más de sus amigos,
- Consume de drogas y/o alcohol,
- Habla de la muerte,
- Ya no se divierte haciendo lo que solían hacer juntas.
- Ha cambiado su apariencia física, sus hábitos de alimentación y de sueño,
- Habla de sentirse indefensa, desesperanzada o despreciable,
- Te ha regalado sus cosas favoritas,
- Tiene comportamientos autodestructivos.
Si muchos de estos signos se están haciendo evidentes, lo primero que debes hacer es escucharla y tratar de tranquilizarla. Luego, incluso si has jurado mantener el secreto y aunque sientas que estas traicionando a tu amiga, debes buscar ayuda. Confíale a un adulto lo que está pasando y pídele que te ayude a canalizar de la mejor forma posible esta situación.
Aunque quieras e intentes ayudar a tu amiga por tu cuenta, esto no podría ser efectivo y retrasaría la solución y el bienestar de tu amiga… Busca ayuda.